INDICACIONES
Frutos frescos:
- Trastornos de la visión de origen circulatorio: retinitis pigmentaria, retinopatías de origen hipertensivo y diabético, miopía, hemeralopia y glaucoma. Para mejorar la visión nocturna, la adaptación a la oscuridad y en la restauración de la agudeza visual tras la exposición a una luz intensa.
- Microangiopatías diabética, senil y arterioesclerótica.
- Prevención de coronariopatías.
- Insuficiencia venosa: varices, hemorroides, flebitis y tromboflebitis.
- Como coadyuvante en los tratamientos con anticoagulantes. Previene y limita la aparición de accidentes hemorrágicos.
- Los frutos desecados se utilizan en el tratamiento de la diarrea aguda inespecífica. También se utilizan localmente en inflamaciones leves de la mucosa bucofaríngea.
Hojas:
- Diarrea.
- Diabetes tipo II.
- Afecciones urinarias: cistitis, uretritis e hiperuricemia.
- Gota crónica (artritis gotosa).
- Por vía externa: estomatitis, eczemas, heridas y ulceraciones tróficas.
- Las hojas no deben emplearse en tratamientos prolongados debido a su toxicidad.
MODO DE EMPLEO
Hervir durante un instante una cucharada sopera de planta por vaso de agua, dejar reposar unos minutos y colar, tomar de una a tres infusiones al día.
Endulzar preferentemente con miel.
CONSERVACIÓN
Conservar en ambiente limpio, seco y fresco.









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